Cien días en Palermo

23 Mar

Cento giorni a Palermo

El cine es un medio que permite expresar masivamente contenidos de tipo político e ideológico a través del divertimento social y ficticio que supone para la sociedad del consumo.

Giuseppe Ferrara es uno de los directores de temática socio política italiana que más me ha interesado en su obra. Antes de realizar en 1986 su aclamada “El caso Moro” (sobre las posiciones políticas y terroristas mantenidas durante el secuestro y asesinato de Aldo Moro en 1978) estrenó en 1984 “Cien días en Palermo”

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Crónica de voluntad realística y dramática a partes iguales, narra la historia del general de carabineros Carlo Alberto dalla Chiesa cuando en 1982 fue enviado como prefecto a Sicilia por parte del gobierno italiano de entonces para frenar la escalada de terror mafiosa instalada en la isla desde hacía varios años y que ya se había cobrado varias víctimas de importancia; siendo dalla Chiesa una más tres meses después de comenzar el desempeño de su cargo.

Ferrara recrea la suerte de un personaje representante de la legalidad del Estado en la que el mafioso es presentado como un mero peón brutal y difuso, y en la que el general dalla Chiesa sólo toma importancia para ellos cuando muestra un empeño tenaz y constante por acabar con las conexiones bancarias del crimen organizado (porque ante ciertas cantidades de dinero manchado de sangre a algunos banqueros no les importó aceptar, custodiar e incluso “lavar” las mismas) unido a la falta de apoyo político real desde Roma para afrontar la complejidad del fenómeno mafioso en esta parte de Italia; supusieron la situación favorable y la conexión “necesaria” de intereses para la muerte violenta a cuyo destino está abocado desde su llegada a Palermo.

Hay una frase en la película que resume cómo una premisa policial en la trama acaba desembocando en una compleja investigación política y económica. Cuando alguien le pregunta a Lino Ventura (dalla Chiesa) sobre si ha venido a hacer a Sicilia “la revolución”. “…Sólo a hacer que el Estado funcione” contesta. “¿Y no es eso una revolución?” añade el interesado ciudadano.

Una excelente película sobre las complejas relaciones de la Mafia en los círculos de poder italianos que supone una denuncia de las miserias que una democracia de nuestro entorno puede general cuando se tolera desarrollar actividades inmorales y sancionadas penalmente en la vida diaria instalando la idea de “normalidad” en las uniones espurias que política, economía y delincuencia pueden llegar a establecer.

Crónica de un golpe de Estado en Europa

18 Mar

G.Lambrakis

“Cualquier parecido con hechos reales y personas vivas o muertas, no es accidental. Es INTENCIONADO.”
(Texto de Jorge Semprún y Costa-Gavras leído al comienzo del film “Z”)

Grigoris Lambrakis fue un político griego pacifista y asesinado en un complot militar y ultraderechista que desembocó en la Dictadura de los Coroneles que duró en Grecia de 1967 a 1974.

Fue entonces que el director griego pero afincado en Francia Konstantinos Gavras, más conocido como Costa-Gavras decide hacer en colaboración con el exiliado español Jorge Semprún la película “Z” de 1969.

Ganadora de múltiples premios; describe el clima social y político griego de aquellos años hasta llegar al extremo antidemocrático de que elementos políticos, civiles, militares y policiales marcadamente fascistas en sus actos y pensamientos; conspirarán para crear un estado de tensión nacional por la amenaza comunista que propiciara un golpe de Estado de carácter autoritario para enderezar al país de la amenaza “subyacente” en todo estado pro OTAN cercano en fronteras al Pacto de Varsovia

La escena que más me emociona es cuando al final, en unos pocos minutos se narra que la valentía del juez interpretado por Jean-Louis Trintignantg (basado en el verdadero instructor Kristos Sarzetakis y futuro presidente de Grecia entre 1985 y 1990) en procesar a los militares y conspiradores en el asesinato de Lambrakis terminó en una pantomima judicial que propició el radicalizar más la situación interna griega y desembocó en una cruel y represiva dictadura que llegó al colmo de lo absurdo y reccionario (en la dictadura de Uruguay de 1973/85 se prohibió “enfatizar” las estrofas del himno nacional referidas a la libertad y la lucha contra la opresión) como martillo inquisitorial de “impíos y subversivos” hasta el punto de prohibir pronunciar “z” en griego antiguo porque significaba popularmente “Está Vivo” en referencia al asesinado político

Y es que la inquina sádica y manifiestamente patológica de los golpistas llegó a la aberración de pretender que cada griego no pudiera recordar y nombrar subjetivamente si quiera a un disidente político cuan pesadilla autoritaria imaginada por George Orwell en “1984”.

Una película en defintiva que emociona la conciencia democrática y la sensibilidad personal de quien la visiona por su denuncia más que clara del caldo de cultivo dictatorial que puede acontecer en cualquier país de nuestro entorno empezando por nosotros mismos y nuestra hitoria más reciente. Razón de más para que la censura franquista la tuviera en un cajón a buen recaudo porque sólo las dictaduras tienen vergüenza y pudor en pensar en la “imagen pública y buen nombre” de aquellos estados amigos que sospechosamente pueden recordar mucho en las formas y maneras a aquel en el que vives y desarrollas tu existencia diaria.

¿Es perpetua la cadena perpetua?

11 Mar

“Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados” (Artículo 25 párrafo 2º de la Constitución española de 1978. País que a día de hoy no contempla la cadena perpetua revisable)

“Las penas no podrán consistir en tratos contrarios al sentido de humanidad y deberán encaminarse a la reeducación del condenado” (Art. 27 de la Constitución italiana. País con cadena perpetua revisable en su código penal)

Con la reforma penal anunciada por el ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón se introducirá en el código penal el concepto de “prisión permanente revisable” o lo que en otros países de la UE se conoce como cadena perpetua o mejor dicho “prisión continuada anulable a partir del año x”.

Si llega a aprobarse su inclusión penal pasaremos del máximo legal permitido de estancia carcelaria en 40 años desde 2003 a un periodo de obligatorio cumplimiento comprendido entre 25 y 35 años para casos de asesinato múltiple, violación con resultado de asesinato, asesinato en circunstancias especiales, magnicidio y crímenes contra la humanidad; revisable la puesta en libertad cada 2 años una vez cumplido el mínimo establecido. En tiempos pasados fue contemplada la cadena perpetua revisable o no en el Código Penal de 1870 que tras 30 años de condena el reo podía quedar en libertad por acuerdo del gobierno, en tiempos de la II República dado que adoptó penalmente el de 1870 y en los correspondientes al franquismo anteriores al de 1973.

Nuestro Código Penal vigente corresponde a la reforma de 1995 que actualizaba el último de la época franquista (1973) y lo adecua al sistema democrático. La pena máxima queda fijada en 20 años de reclusión; 25 en el caso de que se haya cometido varios delitos y uno se pueda penar con 20 años; 30 con alguno penado en más de 20 años y la estancia máxima en cárcel queda fijada desde 2003 en 40 años para los casos de terrorismo, asesinato múltiple y varios delitos cometidos con penas de más 20 años. Respecto a la concesión de permisos el Código Penal de 1973 por el que están condenados una gran cantidad de terroristas o delincuentes comunes con delitos graves y que la reforma del 95 mantuvo; permite tener derecho a la libertad al cumplir 2/3 de la estancia máxima en prisión fijada en 30 años por lo que ha sido imposible poder evitar cualquier tipo de excarcelación al cumplirse los requisitos del citado código.

Con la introducción de la “Doctrina Parot” en 2006 por el Tribunal Supremo las reducciones de pena se aplican sobre el total; es decir si se condena a alguien a 100 años de cárcel los beneficios se descontarán sobre los 100 y no sobre 30 por lo que penará enteros los 30 o 40 años antes de salir a la calle.

En la última etapa del gobierno Zapatero, éste y sus ministros de Interior y Justicia apoyados a su vez en diversos medios de comunicación se negaban a contemplar tal posibilidad basados erróneamente en la idea de que en España las penas “son más largas que en países UE con cadena perpetua y que en éstos una vez cumplido el mínimo de condena perpetua se vuelve a la sociedad”. Veamos el caso de algunos países europeos y qué presos han pasado más años encarcelados a nivel continental.

Salvo Croacia (40 años máximos de condena), Bosnia-Herzegovina (45 años), Portugal (30 años) y España (40 años) todos los paises de la Unión Europea contemplan el encarcelamiento indefinido anulable.

En Alemania y Austria la condena por homicidio se cifra en un periodo de internamiento máximo de 15 años al igual que con la violación. Para casos múltiples o excepcionales (terrorismo, narcotráfico) puede darse la condena a “perpetuidad” pero en ambos países éstas podrán ser susceptibles de revisión por instancias penales superiores o incluso anularse mediante decretos de gracia de los jefes de Estado de los mismos.

En Francia la “reclusión criminal a perpetuidad” se cifra en 18 años de condena mínima para acceder a la libertad condicional, 22 en casos reincidentes o 30 en casos muy graves como atentado terrorista o asesinato de menores.

En Italia la cadena perpetua revisable permite solicitar la libertad a partir del año 26 de condena mientras que en el caso de Grecia es posible solicitar la libertad a partir del año 16 de condena o 20 si se reciben varias condenas a perpetuidad.

En Reino Unido aunque cada región de la misma tiene códigos penales propios todos coinciden en que una vez cumplido un periodo mínimo (suelen ser 15 años) sobre los delitos más graves los presos pueden solicitar su libertad condicional.

Por último en Escandinavia (zona UE: Suecia, Finlandia y Dinamarca) la pena perpetua puede ser anulable por las altas instancias judiciales de cada país o por el Jefe del Estado. E incluso en Noruega que no pertenece a la Unión; tanto en la pena máxima ordinaria (21 años) como en el caso de máxima gravedad que comprende específicamente crímenes contra la humanidad (30 años) la pena puede ampliarse indefinidamente si el reo no presenta un cuadro favorable de reinserción y rehabilitación.

Respecto a la estancia máxima en prisión John Straffen condenado por el asesinato de tres menores en Inglaterra cumplió 56 años de encarcelamiento (1951-2007) antes de morir siendo el preso europeo más antiguo. Heinrich Pommerenke condenado en Alemania por varias violaciones y asesinatos cumplió 49 años de condena antes de morir encarcelado. Por no alargar más esta macabra lista de sujetos repulsivos en Francia Lucien Léger cumplió 41 años de condena (1964-2005) por el asesinato de un menor antes de en su caso ser puesto en libertad.

Viendo la comparativa con países de nuestro entorno podemos observar que según la Declaración de Derechos Humanos de Europa así como en diferentes sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Sentencias Thynne,Wilson y Gurmell contra Reino Unido 1990, Wyrine contra Reino Unido 1994, Einhorn contra Francia 2001) la pena de condena perpetua o indefinida es legal o compatible con la Declaración de Derechos si es revisable y por lo tanto permite al condenado volver a la sociedad libre si demuestra voluntad de arrepentimiento y reinserción social. No es una pena anómala en Europa y se encuentran en minoría los paises que limitan temporalmente la reclusión delictiva.

En España ya se ha reconocido implícitamente la validez legal de esta pena. En su Sentencia 91/2000 el Tribunal Constitucional autorizó la extradición de un súbdito italiano a su país porque aunque podía ser condenado a “perpetuidad” al ser ésta revisable en Italia y porque como se cita en la misma: “la calificación como inhumana o degradante (de una pena de prisión) no viene determinada exclusivamente por su duración, sino que exige contenido material…Depende de la ejecución de la pena y de las modalidades que ésta reviste…”. En 2004/5 al firmar José Luis Rodriguez Zapatero la adhesión de España al Tratado del Tribunal Permanente de Justicia de la ONU pidió antes de ratificarlo opinión al Consejo de Estado dado que la pena máxima contemplada era cadena perpetua revisable. Éste dictaminó que mientras sea revisable no contradice los artículos 15 y 25 de la Constitución y por consiguiente fue firmada la adhesión de nuestro país. Por último en la Sentencia del Constitucional 02/11/08 reconoció de nuevo la Sentencia 91/2000 al autorizar extradiciones a países con condenas perpetuas siempre que sean revisables y por lo tanto se anula la “perpetuidad real” de la pena.

Y es que la “cadena perpetua” en Europa no es perpetua por su carácter revisable. Hay quien opinará que 49 o 56 años de cárcel es una pena cruel e inhumana pero dónde se pone la frontera temporal ¿en 25 años, 30, 35…?.

Las penas de duración indefinida pero anulables tras un periodo de condena suponen la única medida que le queda a los estados europeos para garantizar que los criminales condenados por los delitos más abyectos y reprobables presentarán una voluntad real de reinserción y rehabilitación para su puesta en libertad posterior. No se puede argumentar que la duración temporal es la salvaguardia de estas dos condiciones porque no suponen más que un periodo temporal máximo y obligatorio de encarcelamiento.

Y es que como se dijo en la sentencia del Tribunal Constitucional de Alemania del 21 de junio de 1977; la condena perpetua (revisable) resulta necesaria para mantener en la población la conciencia del Derecho y el sentimiento de seguridad jurídica en casos de delitos especialmente graves siendo la premisa de partida el mantener la esperanza futura de rehabilitar al penado en su estancia penitenciaria y por lo tanto mantener la esperanza de su reinserción y puesta en libertad posterior.

Sables oxidados y incompatibles con el tiempo presente

1 Mar

Cuadro Goya

“La patria es anterior y más importante que la democracia. El patriotismo es un sentimiento y la Constitución no es más que una ley”
(Declaraciones del Comandante general de Infantería de Marina Juan Antonio Chicharro)

“La alternativa a la Constitución es el suicidio colectivo”
(Pedro González-Trevijano, Rector de la Universidad Rey Juan Carlos y presente en el coloquio en el que intervino Chicharro)

“No hay patria sin Constitución ni Estado de Derecho”
(Asociación Unificada de Militares Españoles en respuesta a las declaraciones de Chicharro)

Lo he dicho muchas veces pero lo repito aquí por primera vez: militares opinando de asuntos civiles y políticos pleno siglo XXI No, Nunca, Jamás. Las fuerzas armadas se supeditan al poder civil en democracia y aunque la Constitución hace referencia al papel en la unidad del Estado por parte de éstas; cuando toque de una puñetera vez una reforma profunda o una nueva entera habrá que ir pensando seriamente en cambiar o derrogar el Art.8 porque aún hay mucho salva patrias suelto que se cree que una bayoneta, fusil o arma que sea puede subyugar a cualquier persona porque sí y sin importar el coste humano que conlleva.

¿Alguien se cree que no habría reacciones internacionales e interiores al ver a las GOES o a la unidad que fuera desplegada por las calles de País Vasco o Cataluña?. ¿De verdad se creen que fuera del ámbito reaccionario o nostálgico con el pasado más negro de la historia de España íbamos todos en este país a echarles rosas a su paso y unirnos voluntariamente a esta causa que agrietaría y destruiría definitivamente las posibilidades de construir un futuro común e integrador para 47 millones de personas?. ¿Su concepto de España es el del patio de un cuartel pasando lista cada día y hora para saber quiénes son “buenos y malos” españoles según el criterio subjetivo y distorsionado de unos pocos que huelen mucho a naftalina?.

En España todos tenemos historias de uno u otro bando durante la Guerra Civil (1936/9) en nuestras familias y conocidos cercanos, muy personales y dolorosas aún para muchos vivos y sus descendientes. Pero más atrás en el tiempo; en 200 años con las Guerras Carlistas y diferencias políticas a lo largo de todo este periodo se han traducido en luchas intestinas, salvajes, crueles…Hasta llegar a darse una carnicería a escala nacional que se ha traducido en llantos, dolor y heridas que parece que nunca acaban de suturar del todo en muchos y por extensión en todos.

Ya es demasiado, ya nos hemos matado demasiado en la Península Ibérica por lo que unos bandos y otros pensaban que era lo mejor o peor para el conjunto. El tiempo de la coacción y la pólvora se ha acabado para dejar paso al diálogo y la discrepancia ideológica y humana como en cualquier democracia de nuestro entorno y de la UE de la que formamos parte y seríamos puestos en cuarentena rápidamente porque casos cercanos tenemos a Bielorrusia o Turquía que ahí sigue ésta 50 años por el poder militar y otras cuestiones de baja calidad como democracia esperando su ingreso y su voz en Bruselas y Estrasburgo.

La pregunta a realizarse es simple: ¿Europa y el siglo XXI o el cuadro de Goya y un siglo mínimo de retroceso?.

Yo lo tengo más que claro.

La otra cara del 23F y la otra cara de España en casi 40 años

26 Feb

“…No lo digo lamentándome: la culpa es nuestra. Pero estamos cansados y vacíos. (…) El sueño, querido Chevalley, el sueño es lo que más desean los sicilianos y siempre odiarán a quien les despierte”.
(“El Gatopardo”, Giuseppe Tomasi de Lampedusa)

En España el sistema creado al amparo de la Constitución de 1978 previa transformación del Estado franquista (“Algo debe cambiar para que todo siga igual” otra genialidad del Gatopardo) parece que se encamina a sus estertores.

Entonces habrá que echar la vista atrás y recordar el pesebrismo político y cortesano con el Clan de los Borbones del que han tenido que pasar cuatro décadas para poder bajarlos de un pedestal deformado deliveradamente e ilusorio creado a su alrededor para poder empezar a decir en alto lo que cualquier persona medianamente informada podía saber o llegar como conclusión (y es que como decían los latinos “Vox Populi Vox Dei”).

Mientras que la Jefatura del Estado cae en el escarnio y reprobación popular recomiendo esta interesante lectura sobre lo que Sabino Fernandez Campos pudo haber vivido en tan trágico día de miedo, pena y dolor nacional en la Zarzuela al lado de Juan Carlos.

Y es que para mí la monarquía en España ha sobrevivido pese a la inutilidad manifiesta e impresentabilidad de los Borbones desde su llegada al país hace ya varios siglos por las personas que creían en la institución trabajando para ella y su imagen, hasta el extremo de acabar protegiéndola de ella misma y sus cabezas representativas por “el bienestar” del pueblo español en su conjunto.

Para acabar dejo aquí unas declaraciones a la televisión francesa de los años 70 del Jefe del Estado actual sobre su predecesor, dictador y represor confeso que seguramente a día de hoy le traerán recuerdos de una época pasada que esperemos que no vuelva nunca jamás a España y la que yo particularmente deseo que pertenezca la Casa Real española así como la monarquía en general más pronto que tarde también.

Él dice. Ella dice. Ambos dicen.

23 Feb

Hay veces que tu relación de pareja se puede reducir a esta hermosa y sentida canción.

En España la Censura del Estado franquista la catalogó de “libertina” prohibiendo su distribución comercial. Y sin embargo por eso era una de las canciones favoritas para cualquier fiesta de los hombres y mujeres mayores de 60 años a fecha presente en aquel país gris y dictatorial que vivieron y que pretendió moldearles a su antojo incluida la capacidad de amar como seres humanos hasta querer convertirles en reprimidos infelices; interpretada por el mítico cantante francés Serge Gainsbourg y su amante de entonces Jane Birkin de 1969:

Je t’aime je ‘aime (Te quiero Te quiero)
Oh oui je t’aime (Oh sí Te amo)
Moi non plus (Yo tampoco)
Oh mon amour (Mi amor)

Comme la vague irrésolue (Como la ola irresoluta)
Je vais, je vais et je viens (Voy y vengo)
Entre tes reins (Entre tus caderas)
Je vais et je viens (idem)
Entre tes reins (idem)
Et je me retiens (Y me retengo)

Je t’aime je t’aime
Oh oui je t’aime
Moi non plus
Oh mon amour

Tu es la vague, moi l’île nue (Tú eres la ola, yo la isla desnuda)
Tu vas, tu vas et tu viens
Entre mes reins
Tu vas et tu viens
Entre mes reins
Et je te rejoins (Y te reencuentro)

Je t’aime je t’aime
Oh oui je t’aime
Moi non plus
Oh mon amour
L’amour physique est sans issue (El amor físico es un callejón sin salida)
Je vais je vais et je viens
Entre tes reins
Je vais et je viens
Je me retiens
Non ! maintenant viens…(¡No! ahora ven…)

Aunque los casos o situaciones sentimentales puedan ser catalogados en nuestra vida o estudios como similares en características comunes a otros de amigos, conocidos, familiares etc. siempre habrá unos matices personales e intransferibles entre él y ella o quien sea que forme una pareja en definitiva.

Y por tanto los que más sintieron la pasión física, el impulso sexual consumado y la realización espiritual pueden saber y valorar tiempo después desde la verdadera profundidad su experiencia como son siempre en el ser humano las relaciones más íntimas con nuestros semejantes las más difíciles de explicar aunque sea de manera superficial a los demás.

Palabras para recordar toda una vida

22 Feb

“Si puedes ser duro sin enfadarte,
Valiente sin ser imprudente.
Si puedes ser bueno, ser honrado
Sin ser moralizante o pedante.

Si sabes aceptar el triunfo
Y sabes aceptar la derrota;
Y enfrentarte a ambas mentiras.

Si conservas el valor y la cabeza
Cuando los demás pierdan ambas
Entonces los reyes, los dioses,
La suerte y la victoria
Serán siempre tus esclavos.

Y entonces llegarás a ser aquello
Que vale más que la gloria.

Llegarás a ser un Hombre hijo mío”

(Rudyard Kipling, Poema “Serás un hombre hijo mío”)

Aún me emociono cuando oigo o escribo este precioso y sentido poema porque sólo un padre o una madre, sólo aquellos que te han dado la vida y desean lo mejor para tu porvenir en tu vida futura; podrían crear y dedicar a aquel, aquella, aquellos o aquellas que más quieren en este mundo.